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lunes, diciembre 10, 2018
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Saturno y el Nepotismo

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Saturno y el Nepotismo

Hola… hoy me encuentran a mí, soy Saturno, un buen ser, como muchos, un ser simple y profundo y artista esencialmente. Espero en adelante ser bien recibido en sus corazones, pues narraré cosas suyas, mías y de todos, cosas de las que se piensan en lo más íntimo, pero que por dudar, se considera que no vale la pena decirlas. Pero tranquilos, yo las diré y las contaré de una forma bien especial y para ello espero contar con todos ustedes desde el inicio de este viaje que recién comienza.

Un día por esas cosas del destino, una voz me dice: “tú escribes”, lo que me pareció extraño y a la vez mágico, pues al girar mi vista, se trataba de un gran conocido mío que se maneja hoy en los medios de comunicación. Me pareció extraño porque días antes conversando con otra persona, ésta me había dicho: ¿Por qué no publicas lo que escribes. ? ¿Me parece muy profundo y didáctico lo que me lees?… entonces, debo pensar que desde el inicio de los tiempos estaba escrito ese encuentro con ese comunicador y sin dudarlo le dije que sí escribía y que le aceptaba el desafío de escribir para todos. De esa manera nació Saturno, quien de hombre pasó a ser planeta para poder decirlo todo sin límites y que hoy publica por primera vez.

Hoy después de un tiempo de escribir sólo para mí, quiero contarles que tengo mi vista peor que antes y como nos pasa a muchos, al no tener tiempo para ir al médico por ser esclavo del tiempo, trabajando para otros, sólo me compro lentes auto recetados de los que venden en todos lados. Pero observando las cosas que han pasado en el mundo y en nuestra región este último tiempo, no puedo dejar de hablar de un fenómeno famoso llamado “Nepotismo”.  Para el que no sabe bien lo que es el nepotismo: “Es el mal hábito que tienen los políticos de repartirse el poder y los cargos entre sus amigos y parientes cuando asumen un gobierno”. Este fenómeno merece una pausa, ya que es habitual y es como un tumor maligno que tenemos incrustado en nuestra sociedad actual. Hay que tener claro que las personas que lo practican, siempre quisieron nuestros votos como forma de arreglar sus vidas, las de sus familiares y amigos, pero nunca para solucionar cuestiones sociales, como la educación, la salud o la vivienda, por dar un ejemplo. Ellos asumen los cargos sintiéndose triunfadores como un medio para asegurar sus propias vidas y por varias generaciones en algunos casos. Jamás pensaron en ti o en mí, pero como en todo orden de cosas, se necesitan varios elementos, en este caso: “Un cretino que crea expectativas a la gente y un tonto que se esperanza y vota por el cretino”. Queda claro entonces que la masa votante no es la finalidad de los que gracias a ellos hoy gobiernan, sino, sólo un medio para llegar al poder, repartírselo y permanecer en él por el tiempo que más se pueda.

No puedo dejar de señalar que con el nepotismo, aparecen también sus hijos, es decir, “los operadores políticos”, personajes pintorescos de la política que de la nada amanecen en un cargo del gobierno de turno con grandes grados o sueldos, personajes que realmente no hacen nada en sus puestos, más que mantenerse en ellos. Estos personajes, desconocen la frase “concurso público”, pues entran siempre por la ventana y se traducen a la larga en el déficit o cifras negativas de los gobiernos. Recuerdo hace unos cuatro años atrás que un funcionario público que había ingresado por concurso público a una institución de la región, al regresar de sus vacaciones, sin previo aviso, se encontró instalado en su oficina a uno de estos seres divinos, no siendo necesario otro profesional en el área. Era una mujer sin experiencia en el ámbito público, a la que instalaron sin concurso alguno, sólo porque era la mujer de una ex autoridad regional y sin haber hecho ningún mérito para estar allí. Creo que ustedes se pueden imaginar que más allá de algo personal con la mujer, el funcionario público afectado y sorprendido, por un tema netamente valórico, nunca aceptó la situación como lo haríamos todos nosotros, por la manera en que ingresó y por haberse prestado para ingresar por la ventana a la administración pública. El tema es que este tipo de personas, aunque a todos nos indigne, no les da vergüenza nada y desconocen o no les interesa la palabra mérito, desincentivando de paso a todos aquellos buenos funcionarios que llevan años entregando sus vidas al sistema y que fueron criados por generaciones bajo la “cultura del mérito”, llevando  de paso, al que ha hecho las cosas en forma correctas y transparentes, a sentirse ridículos por haber entrado por concurso o por sus propios méritos, invirtiendo años de sacrificio, los que simplemente se los quitaron a sus familias.

Como Saturno digo que no hay que dejar de lado en esto a las autoridades que instalan a estas personas, ya que son los mayores responsables de que la masa trabajadora se revele, pues estas autoridades se sientan y aplastan la cultura del concurso y del mérito, generando también el nacimiento de más sindicatos y asociaciones gremiales que luego les molestan como piedra en el zapato.

El nepotista, es un ser frio, pragmático, inseguro, pero a la vez peligroso, ya que en su afán egocéntrico por obtener poder, recurre a la demagogia de manera descarada. Aparece públicamente creando expectativas para todos, dando a conocer hechos y finanzas arregladas a la comunidad, escondiendo u omitiendo lo que pueda perjudicarlos.  Se llena hablando del “buen clima laboral u organizacional”, de las políticas de buen clima laboral y paralelamente hacen lo contrario. Cada vez que pueden ordenan de la nada procedimientos administrativos para echar a personas que le enrostran verdades, pero no son capaces, ni quieren mejorar las condiciones laborales, sueldos o grados de los buenos funcionarios, pues sólo se conforman con estar bien ellos como autoridades, mantener sus grandes sueldos a como dé lugar…¡ah!.. siempre a costa de sus trabajadores.

Por último, no puedo dejar de mencionar a otro personaje pintoresco de renombre: “los perritos de las autoridades”, aquellos funcionarios parecidos a los bufones que tenían los antiguos monarcas. Estos seres les redactan los discursos, cuentas públicas y fotografían a las autoridades, acompañándolas sin ningún sentido o aporte a ceremonias, entrevistas, comidas, en los autos gubernamentales como si fueran sus mascotas. Generalmente son del área de las comunicaciones y son los responsables de graficar las mentiras o verdades adornadas que expresan las autoridades para engañar a la comunidad. Ellos como buenas mascotas son capaces de hacer todo tipo de gracias, animar, disfrazarse si es necesario, pero son reales.

Buenos, creo que hoy ha sido suficiente para el primer tramo de nuestro viaje, espero que al menos se abran un poco más los ojos de todos y se genere conciencia social en la región para castigar con nuestro voto al que cretino nepotista que pretende mantenerse en el poder en las próximas elecciones y así cambiar nuestro futuro.

Sus hijos y las futuras generaciones se lo agradecerán.

Su amigo, Saturno 

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