Para que existan los cambios que la ciudadanía solicita, se requiere de una nueva Constitución

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 Para que existan los cambios que la ciudadanía solicita, se requiere de una nueva Constitución

La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Loreto Carvajal , subrayó que “para temas de fondo se necesitan cambios estructurales”. Para mejorar las pensiones; para que la ciudadanía tenga la facultad de “sacar” del cargo a autoridades condenada por cohecho; cárcel efectiva para las colusiones; que los recursos naturales se piensen para los chilenos; atender en serio las necesidades de los adultos mayores y consagrar los ‘plebiscitos vinculantes’ se requiere de cambios profundos.

“Esta Constitución ya no resiste más parches. Para que Chile avance en serio en igualdad es que se requieren hacer cambios profundos o estructurales, por eso resulta necesario una nueva Constitución”.

Así abrió los fuegos la diputada y vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Loreto Carvajal quien acotó además que “la actual Carta Magna, concebida en dictadura, ha permitido la existencia de la gran brecha entre quienes hoy tienen mucho y los que tienen poco. Eso es precisamente lo que -entre todos- debemos cambiar para así dar paso una Constitución más representativa, democrática y pensada para el bienestar de los ciudadanos y no modelada para los más ricos de Chile” indicó.

Continuó señalando que “una Carta Magna que garantice que las demandas ciudadanas sean contenidas y escuchadas. La participación ciudadana, hoy por ejemplo, es escasa, no tenemos plebiscitos vinculantes. La consulta o iniciativa de ley que debe estar en la Constitución, es la posibilidad que las personas saquen a sus autoridades que han sido condenadas por delitos de cohecho, si recibió plata de las pesqueras en su campaña y después vemos que esa autoridad las está favoreciendo, por supuesto que la comunidad debe tener la facultad de sacarlas, y hoy la Constitución no lo contempla. Así también la colusión debe ser sancionada con cárcel efectiva.

Debemos avanzar en cambios estructurales y hacer los cambios que Chile reclama con toda justicia y el principal cambio profundo es una nueva Constitución. Por ejemplo si las leyes en relación a fortalecer las pensiones, garantizar la salud pública para todos y que no sea necesariamente un negocio;  un salario mínimo ético y la educación no están en línea con la propia Carta Fundamental, simplemente no pueden llegar a convertirse en leyes.

Pensiones y retiro de fondos

La vicepresidenta de la Cámara sostuvo que “tenemos que ver cómo vamos a mejorar las pensiones y que la administración de los fondos sea la más adecuada. Se requiere bajar las expectativas de vida que utilizan las AFP. No puede ser que las tablas de mortalidad para calcular las pensiones lleguen a los 110 años… es un absurdo. A ello, se debe terminar con las denominadas “comisiones fantasmas” y que las AFP compensen los fondos administrados cuando hay pérdidas, que estas las asuman nuevamente, como era antes, ya que son ellos quienes administran los fondos.

Respecto a la propiedad de los fondos, también debe haber mucha claridad, ya que la administración y la propiedad de los fondos deben ir por carriles distintos  y es ahí donde la Constitución debe ser clara en señalar que los fondos son realmente de las personas y no de las administradoras.

Cuando se trata de derechos tan fundamentales como el derecho que tendrían las personas de sacar sus recursos de las AFP, eso está contenido en la Constitución. Entonces estos elementos, más otros, son esenciales y por eso es que se requiere cambiarla, porque sienta las bases no sólo de un Estado que se haga cargo de las necesidades de las personas, sino porque, evidentemente, hay, hoy día en esta Constitución, muchos elementos que entorpecen la posibilidad que la gente tenga más justicia y mayor igualdad.

Salud

En el ámbito de la salud por ejemplo, la Constitución debe garantizar buena salud para las personas. Más que entregar recursos a los privados, se requiere elaborar un sistema que permita proveer a los consultorios con más medicamentos, mejorar los honorarios para que los médicos tengan mayor motivación y para que exista una infraestructura adecuada que permita solucionar, en el sistema público, la salud que los chilenos requieren, partiendo por las listas de espera. Entonces, para poder avanzar en términos que haya garantías efectivas en salud, es que se requiere que la Constitución no sólo debe abrirse a la posibilidad de privatizar la salud que es lo que ocurre hoy, porque es un negocio, sino que deba abrirse a la posibilidad de garantizarla efectivamente, a fortalecer la salud pública, teniendo consultorios y hospitales adecuados. Hoy, la salud no es igual para todos y eso debemos asumirlo ya!.

Adultos mayores

Sobre este punto, Carvajal señaló que se hace imprescindible preocuparnos más de nuestros adultos mayores. Nuestra población envejece y como sociedad estamos en deuda con ellos. La Constitución debe considerar la necesidad de fijar un estándar de ingreso digno en sus pensiones. Que tengan un acceso a la salud más preferencial, me pregunto qué pasa con las abuelitas y abuelitos que viven solos y en sectores rurales y apartados?. Los remedios deben ser de mayor accesibilidad, ya no podeos aceptar que no hayan remedios en los hospitales y consultorios. También creo que esta preocupación que Chile debe tener con sus adultos mayores también pasa por un acceso gratuito al sistema del transporte público.

El agua como bien nacional de uso público

Un sector del empresariado utiliza la Constitución como “escudo” para proteger “sus” derechos en el aprovechamiento del recurso hídrico. Si bien aquel argumento podría ser cuestionable, en 2016, un alto personero de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) declaró que una eventual reforma al código de aguas sería “inconstitucional”, argumentando que «atenta en contra de todos los derechos de aprovechamiento de aguas vigentes, protegidos por la Constitución Política, en la medida en que pretende despojar a sus actuales propietarios, sin mediar indemnización, de los atributos básicos del dominio, como son la perpetuidad y su libre uso, goce y disposición”.

Hoy, Chile requiere claridad en este tema, una Carta Fundamental que asegure mayor igualdad en el uso del agua para los chilenos, sin espacio a interpretaciones ni menos hacer usos especulativos de sus derechos.

Mayor protección a los consumidores

Reformar la Constitución también aplica a que los consumidores chilenos tengan mayor protección en caso de abusos de las empresas. Muchos recordarán que hace aproximadamente un año que el Tribunal Constitucional (TC) declaró inconstitucional la reforma al Sernac que, después de tres años de discusión en el Congreso, dejó sin efecto el articulado que permitía que Sernac pudiera  interpretar la ley y tener facultades sancionadoras, con el único ánimo de proteger a los consumidores en forma efectiva.

En la oportunidad, lo llamativo fue el argumento, en cuanto a que se le estarían quitando atribuciones a tribunales de policía local para entregárselas a órganos administrativos. Y aquí estamos, el Sernac sigue sin la capacidad de sancionar a las empresas y compañías que cometan faltas contra los consumidores.